Archivo para Agosto 2008

MARRAKECH 2

Continuo mi relato escribiendo sobre La Ciudad Roja:

La Koutoubia:                  

3402732-minaret_koutoubia_marrakesh_morocco-marrakesh1.jpg

      

Cerca de Jemaa el Fna y al lado de los bellos jardines Princesse Lalla Hasna esta situada  La Mezquita de La Koutoubia, es uno de los sitios más visitados de Marrakech.  Con  77 metros de altura, el minarete tiene una decoración diferente en cada cara. A los españoles cuando visitamos Marrakech nos sorprende la semejanza de la Koutoubia con la Giralda de Sevilla, ya que esta ultima se construyo tomando como modelo el emblema de Marrakech.

Después de una exhaustiva restauración que duro varios años, recupero su antiguo esplendor, un gozo para miles de turistas “improvisados fotógrafos” que quieren  inmortalizar  ese instante.

El  se muadhdhin se encarga de llamar a la oración gritando desde lo alto del minarete, cinco veces cada día. En lo más alto se remata con cuatro bolas doradas, superpuestas y de tamaño decreciente.

Las leyendas cuentan que originalmente estas bolas eran tres, representando los mundos terrestre, celestial y espiritual. La cuarta habría sido una donación de una de las esposas del sultán Yaqub el-Mansur, quien habría fundido sus joyas de oro para realizarla como penitencia por haber roto el ayuno del Ramadán comiendo tres uvas… Pero en fin, solo son leyendas…
 Precisamente en frente de la Koutoubia hay una de las tumbas de uno de los 7 los santones de Marrakech (creo ese fue, el que me hechizo a mi)

Los Zocos

Los zocos de Marrakech, que a mi parecer los mejores de Marruecos por su tamaño y gran variedad de productos. Desde las primeras horas de la mañana empieza el gran bullicio y el ir venir de sus gentes. Sin embargo, los zocos fueron desde siempre mercados, que respondían a una organización de diferentes corporaciones de artesanos, vigente aún hoy después de más de ocho siglos de existencia.

Los alimentos,  ocupaban las zonas mas exteriores: se podían encontrar aceitunas, huevos, aves, carnes , dátiles, frutos secos. Próximos estaban los otros zocos, el de los carpinteros, el de los curtidores con sus puestos de babuchas, bolsos, estos puestos con  gran variedad de artesanía invaden las callejuelas estrechas del zoco, donde se pueden ver a los artesanos haciendo su trabajo.

 En la zona central del gran zoco se sitúan los artículos mas delicados: las telas de seda, las especias y joyas de oro, así como los productos para el cuidado personal y como la  henna (tintura utilizada para tatuar o teñir el cabello)..

Un visita al zoco a demás de una experiencia fantástica y la oportunidad de conseguir objetos muy singulares por muy buen precio, También tiene su parte  negativa, puede llegar  convertirse  en algo agobiante y agotador, la gran afluencia de gente, muchos vendedores ofreciéndote su genero, los fasos guías que se ofrecen de una manera insistente y a veces hasta molesta. Y por supuesto hay que saber regatear, que es algo fundamental no solo para los turistas sino para los mismos marroquíes.

Cuando yo vivía allí aprendí muy bien el arte de regatear, por obligación.  (aunque fue un poco difícil) cuando vayáis al zoco a comprar, por barato que consigáis las cosas, seguro que el vendedor aun os ha engañado, pero este es un juego al que ellos nos ganan en experiencia, yo era una asidua cliente de estos zocos y me perdía entre sus gente, disfrutando durante horas de la visión de tantas cosas bellas: las joyas de plata, el jade, el ámbar, el coral y todo a muy buen precio (claro dependía de las ganas que tuviera de jugar al juego del regateo, y las fuerzas de mi contrincante) yo solia ir al atardecer, pues me parecia que el vendedor después de un día completo de regateo, estaba más cansado y  para mi era más facil conseguir buenos precios.

El mercado de las especias, tal como me acercaba un fuerte y agradable olor anunciaba su presencia, donde me ofrecían productos tanto de cosmética, de salud  o algún producto milagroso para …. 

Y ahora que estoy lejos cuando escribo sobre Marrakech tengo la necesidad de volver. (Supongo que será a causa del hechizo). Por cierto el día 2 de Septiembre comienza el Ramadan en Marruecos, pero eso es otra cosa de la que ya escribire en otra ocasión. 

Marrakech

Plaza de Jemaa El Fna

No podría empezar a escribir en este blog, sin hablar de una  ciudad que hace muchos años me cautivó de tal forma que si pudiese elegir donde vivir y donde morir, no existiría otro lugar que   MARRAKECH (Marruecos)

Marruecos esta solo a tan sólo 14 Km. de de nuestras costas y sin embargo, a pesar de la cercanía, es un gran desconocido para algunas personas (y para otras quizás por ese mismo desconocimiento) temido.

La primera vez que estuve en Marrakech, en el mes de julio de 1992, y después de un viaje agotador en autobús de día y medio, me causo muy mala impresión: un calor agobiante de mas de 40º, el aspecto tan diferente de las cosas… en fin, que casi me entran ganas de regresar al día siguiente.  Sin embargo, pasada la primera impresión, en cuanto di la primera vuelta a la ciudad, descubrí algo: Marrakech no deja indiferente a nadie, o te gusta muchísimo, o no te gusta absolutamente nada. No tiene término medio y  yo senti que pertenecia alli.

Un marroquí me dijo que Marrakech tenia 7 santones a cuyas tumbas se hace peregrinaje, estos santones guardan la ciudad, y que de tanto en tanto, eligen a un turista y lo atrapan, hechizándole con la magia de esta emblemática ciudad, y el hechizado tendrá por siempre la necesidad de regresar (esto creo que es lo que me paso a mi) Ahora estoy aquí en España, pero parte de mi corazón está en Marrakech y por eso de cuando en cuando he de volver y quizás algún día, para  quedarme para siempre.

La gente de Marrakech es abierta y amable, en seguida te sentirás bienvenido. Claro yo no soy del todo imparcial, porque estoy hechizada.

Durante los años que estuve viviendo en esta ciudad, trabajando en una agencia de viajes, aprendí muchísimo de la generosidad, de la hospitalidad de sus gentes y de su maravillosa cultura, me deje envolver por ese clima místico y comprendí que en todas las partes del mundo, sin importar la raza o religión, hay gente buena y mala, por suerte para mi, la gente que conocí y con la que me relacione me apoyaron, respetaron  y jamás tuve ningún problema por ser extranjera, y además cristiana.

En fin, es un sitio estupendo para empezar un viaje por Marruecos o simplemente disfrutar de unas maravillosas vacaciones.

Incluso para vivir, como el escritor Juan Goytisolo, al que tantas veces le veía por las tardes, en el café La France, situado en la Plaza de Jemaa el Fna, también llamada Asamblea de los Difuntos, ya que, en otros tiempos se ajusticiaba a los criminales, o a los que se revelaban contra el sultán, y después de muertos exponían sus cabezas cortadas a la vista de los transeúntes a fin de que sirviera de escarmiento.

Hoy día esta misma plaza ha sido designada patrimonio oral de la humanidad por la Unesco para su conservación, gracias, sobre todo, al gran trabajo realizado por el mismisimo Juan Goystisolo, en un intento de preservar el hechizo que ha cautivado a miles de visitantes que les parece estar viviendo en otra época. (creo que Goytisolo es otro de los hechizados)

Jemaa el Fna es  un símbolo de la identidad de esta ciudad. La actividad comercial frenética y su diversión, atraen a un numeroso público lugareño y turistas hasta bien entrada la noche. Rodeada de restaurantes, tiendas, hoteles, y al lado de los zocos, la plaza es un lugar de encuentros. Además hay una gran variedad de  espectáculos,  los cuenta cuentos, músicos, bailarines, encantadores de serpientes, comedores de vidrio, titiriteros, saltimbanquis, también dentistas, adivinadores del futuro, mujeres que por un módico precio te hacen un tatuaje con henna en manos y pies, los aguadores que se te ofrecen para  que te hagas una foto con ellos y pedirte unos dirhams a cambio.

Se trata una plaza que nunca duerme y es precisamente al atardecer cuando se transforma: se instalan unos chiringuitos, donde por la noche se servirán carnes, verduras, un sabrosísimo pollo, pinchitos morunos, calamares, sardinas asadas y por supuesto la famosa harira, etc.  (Os aconsejo cenar en la misma plaza es muy barato y esta todo riquísimo.) Tambien en los retaurantes de alrededor de la plaza se come muy bien por poco dinero y en algunos de estos restaurantes  en sus terrazas tienen unas vistas magnificas.

Como son tantas cosas las que tengo que contar de Marruecos y en especial de Marrakech, ya continuare otro día.

|